Cuando termina el verano, empieza otra forma de viajar
Septiembre marca la vuelta a la rutina, los días empiezan poco a poco a acortarse y parece que toca despedirse de los viajes hasta la próxima escapada. Pero ¿y si el otoño fuera precisamente uno de los mejores momentos para hacer las maletas?
Las temperaturas empiezan a suavizarse, las ciudades recuperan su ritmo habitual y pasear durante horas vuelve a apetecer. Es el momento perfecto para cambiar la sombrilla por unas zapatillas cómodas y descubrir destinos que tienen mucho que ofrecer más allá del verano.
En Valencia, Granada y Badajoz, el otoño tiene mucho que contar. Tres ciudades muy diferentes y tres buenas razones para alargar un poco más esa sensación de estar de vacaciones.
Valencia en otoño: Mediterráneo sin prisas
Valencia no deja de mirar al Mediterráneo cuando termina agosto. Durante las primeras semanas del otoño todavía puedes encontrarte con temperaturas agradables para pasear junto al mar, sentarte en una terraza o acercarte a la playa.
Pero esta época también invita a redescubrir la ciudad lejos de los planes puramente veraniegos.
Puedes recorrer el Jardín del Turia en bicicleta o caminando, perderte por las calles de Ciutat Vella, visitar el Mercado Central o dedicar una mañana a la Ciudad de las Artes y las Ciencias.
Y cuando quieras cambiar el asfalto por naturaleza, la Albufera está a pocos kilómetros. Un paseo en barca al atardecer es uno de esos planes que funcionan en cualquier época del año.
Una ciudad para seguir disfrutando al aire libre
Una de las grandes ventajas de visitar Valencia en otoño es precisamente poder pasar buena parte del día fuera sin el calor de los meses centrales del verano.
Y, por supuesto, siempre queda una buena mesa. Un arroz, unas tapas o una horchata pueden ser también una forma de seguir estirando el verano aunque el calendario diga lo contrario.
Granada en otoño: la ciudad cambia de color
Si hay una ciudad especialmente bonita cuando bajan las temperaturas, es Granada.
El otoño invita a caminar. Y aquí eso significa subir al Albaicín, recorrer el Paseo de los Tristes, descubrir el Realejo o detenerse en alguno de sus miradores para contemplar la Alhambra con Sierra Nevada al fondo.
También es una época estupenda para visitar la propia Alhambra y el Generalife, disfrutar de la gastronomía granadina y recorrer la ciudad con mucha más calma que durante los meses más calurosos.
Del centro de Granada a la naturaleza
Una de las cosas que hacen especial a Granada es lo rápido que puedes pasar de estar recorriendo una ciudad monumental a encontrarte rodeado de naturaleza.
Si quieres añadir algo de movimiento a tu escapada, puedes acercarte a Monachil y la Ruta de los Cahorros o buscar alguno de los muchos senderos de los alrededores.
Así que sí: quizá hayas guardado el bañador, pero las zapatillas todavía tienen mucho viaje por delante.
Badajoz en otoño: el momento de descubrirla caminando
Después de las altas temperaturas del verano extremeño, el otoño devuelve las calles a quienes quieren recorrerlas sin prisas.
Es una época estupenda para descubrir Badajoz a pie, acercarte hasta la Alcazaba, recorrer la Plaza Alta, conocer el casco histórico y pasear junto al Guadiana.
El río forma parte inseparable del paisaje de la ciudad y, cuando las temperaturas se suavizan, sus alrededores se convierten en un buen lugar para caminar y contemplar Badajoz desde otra perspectiva.
Y, por supuesto, Extremadura también se descubre comiendo
El otoño también es una buena excusa para sentarte alrededor de una mesa y conocer Extremadura a través de sus sabores.
Productos ibéricos, quesos, carnes y recetas tradicionales forman parte de una gastronomía estrechamente ligada al territorio.
Porque hay destinos que empiezas a conocer caminando y terminas de entender cuando te sientas a comer.
Tres ciudades, tres maneras de seguir viajando
Valencia conserva ese carácter mediterráneo que hace que el verano parezca durar un poco más. Granada invita a caminar entre historia, miradores y naturaleza. Y Badajoz encuentra en las temperaturas más suaves uno de los mejores momentos para dejarse descubrir.
Tres ciudades diferentes, pero algo en común: el otoño les sienta especialmente bien.
En Turia Hotels queremos ser tu punto de partida para descubrir cada una de ellas. Un lugar al que volver después de un día recorriendo la ciudad, descansar y empezar a pensar qué vas a descubrir mañana.